"Cuenta la historia de una sociedad totalitaria en donde todo era controlado y vigilado por el ojo del Gran Hermano".
George Orwell (1903-1950)
De origen escocés, estudió en Inglaterra, pero regresó a la India, donde formó parte de la policía imperial. En 1928 volvió a Europa. Vivió en París, ciudad en la que llevó una dura existencia; luego se trasladó a Londres y allí trabajó como maestro de escuela y en una librería. Aquellos años serían descritos en su primer libro Mis años de miseria en París y Londres, en el que se marca la tendencia social que caracteriza toda la obra, de Orwell.
En 1934 publicó sus dos primeras novelas: Días birmanos y La hija del cura, esta última sobre la vida inglesa. Dos años después editó otras dos obras: la novela Mantén en alto la aspidistra y El camino del muelle Wigan, libro en que describe los efectos de la depresión y examina las perspectivas del socialismo en Inglaterra.
Orwell fue siempre socialista, pero extremadamente crítico. Participó en la guerra civil española, donde fue herido. Durante su convalecencia escribió Homenaje a Cataluña, obra en que ataca a los comunistas de inspiración soviética, por su política partidista y monopólica, a la que atribuye las causas de la derrota.
Con la novela Subir en busca del aire volvió al tema de la vida social inglesa. Es la última obra que publicó antes de la Segunda Guerra Mundial, en la que no pudo intervenir por su débil salud.
ANÁLISIS DE LA NOVELA 1984
Presenta un cuadro del mundo futuro, en una prolongación ideal de la línea del comunismo soviético llevado a sus más desoladoras consecuencias. La novela introdujo los conceptos del omnipresente y vigilante Gran Hermano.
“1984” sitúa su acción en un Estado totalitario. En la película, el poder es el valor absoluto y único: para conquistarlo no hay nada en el mundo que no deba ser sacrificado y, una vez alcanzado, nada queda de importante en la vida a no ser la voluntad de conservarlo a cualquier precio.
La vigilancia despiadada de este “Superestado” ha llegado a apoderarse de la vida y la conciencia de sus súbditos, interviniendo incluso y sobre todo en las esferas más íntimas de los sentimientos humanos. Todo está controlado por la sombría y omnipresente figura del Gran Hermano, el jefe que todo lo ve, todo lo escucha y todo lo dispone.
En el libro inventa un mundo dominado por pantallas que vigilan los movimientos de los ciudadanos, donde el partido es el gobierno y el dios supremo para toda la sociedad. Un ojo que todo lo ve, al que nada se escapa y al que se pasa de temer a formar parte de la vida cotidiana, donde la costumbre hace normal la vigilancia extrema a la que son sometidos.
La dificultad para salirse del sendero y la soledad de aquellos que no aceptan las reglas marcadas se hacen patente en el hombre que busca sin descanso una salida ante tanta opresión.
LA PRESENCIA DEL “BIG BROTHER”
El nombre de este personaje es de uso frecuente para referirse a gobiernos autoritarios o que vigilan excesivamente a sus ciudadanos, así como al control sobre la información que éstos ejercen. También para referirse a personas u organizaciones que ejercen un control que se percibe como excesivo o peligroso o invasivo de la intimidad. La expresión se popularizó enormemente tras la aparición del concurso de televisión Gran Hermano (las cámaras vigilan todo lo que hacen sus concursantes), cuyo nombre hace referencia al personaje literario, hasta tal punto que la mayoría de las personas que conoce la expresión Gran Hermano desconoce su origen en el Hermano Mayor y la carga política que éste conlleva.
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Revisa la película 1984 basada en el libro de George Orwell





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